La garganta apretada, si no hay salida. Un mal habito. Una mala conducta que parece no ceder. Ante la imposibilidad del tiempo y circunstancia, la sensación se conserva. A veces, aumenta. Sobre todo la impotencia. Rápido los latidos del corazón, y un sabor amargo recorre las cuerdas. Parece que quedas sin saliva, la garganta se reciente.
Nadie gana, nadie pierde.
Los cerdos parecen abundar. No queda nadie limpio. Pero, de vez en cuando quiero hablarte al oído. ¿Tus padres no te enseñaron a reconocer tus errores? Está bien, si no quieres hablar, no hables. Pero no me mires, y ni siquiera pienses en mentir.
Es que no son tus besos, son los míos.
"Ojala te mueras. Pero mi horóscopo decía que lo que se fue, ya no vuelve."
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Awww u__u
ResponderEliminarnanai lorena
Interesantes escritos, intentare pasar más seguido.
ResponderEliminarSaludos Cordiales.